Misión THEMIS: Detección de subtormentas solares
Jueves, Julio 29th, 2010
Un temblor espacial es una violenta sacudida que se produce en el campo magnético terrestre. Sus efectos se sienten con más fuerza en órbita, pero también sobre la superficie de nuestro planeta. Cuando se producen, los terremotos espaciales sacuden los campos magnéticos que rodean la Tierra de la misma forma en que un terremoto sacude el suelo que pisamos. Sus efectos pueden ser medidos desde el suelo, y llegar a colapsar redes eléctricas y de telecomunicaciones.
“Reverberaciones magnéticas ya han sido detectadas en muchas ocasiones por estaciones con base en tierra alrededor de todo el globo terráqueo, de la misma forma en que los detectores sísmicos miden la intensidad de los terremotos”, explica Vassilis Angelopoulos, investigador principal de la constelación de satélites Themis, que desde febrero de 2007 estudia la magnetosfera terrestre.
La analogía, según Eugeny Panov, del Instituto de Investigación Espacial de Austria y autor principal de un estudio recién publicado en Geophysical Research Letters, es muy adecuada, ya que “la energía total de un temblor espacial es comparable a la de un terremoto de magnitud 5 ó 6″. Ya en el año 2007, la red Themis (que consta de cinco satélites) descubrió la existencia de fenómenos que hoy se consideran como precursores de un temblor espacial.
La acción empieza en la cola del campo magnético de la Tierra (ver vídeo), que se estira como una manga de viento bajo la acción de los continuos vientos solares. En ocasiones, la cola se estira tanto que rebota violentamente, tal y como lo haría una goma que estiráramos y después soltáramos de repente. Cuando eso sucede, el plasma solar atrapado en la cola es lanzado hacia la Tierra. Y en más de una ocasión los cinco satélites Themis estaban “en la línea de fuego” justo en el momento de producirse estos súbitos bombardeos de plasma.
De forma incuestionable, los chorros de plasma se dirigen directamente hacia la Tierra pero ¿qué es lo que ocurre exactamente a partir de ese momento? “Ahora lo sabemos” afirma David Sibeck, investigador del proyecto Themis en el centro espacial Goddard, de la NASA. “Los chorros de plasma provocan temblores espaciales”.
Según los datos recogidos por los cinco satélites, los chorros de plasma provocados por estos violentos “latigazos” se estrellan contra el campo magnético terrestre a unos 30.000 km de altura sobre el Ecuador. El impacto genera una serie de “rebotes”, durante los cuales el plasma salta arriba y abajo en el interior del oscilante campo magnético. Se trata de algo parecido a lo que hace una pelota de tenis botando en el suelo. El primer rebote es el mayor, seguido de botes cada vez menores hasta que toda la energía se disipa.
“Sospechábamos desde hace mucho que sucedía algo parecido -afirma Sibeck-. Pero observando todo el proceso in situ, Themis ha descubierto algo totalmente nuevo y sorprendente”.
Ese “algo” son los “vórtices de plasma“, enormes remolinos de gas magnetizado, tan grandes como la propia Tierra y girando al borde mismo del “tembloroso” campo magnético. “Cuando los chorros de plasma golpean la magnetosfera desde el interior -explica Rumi Nakamura, uno de los coautores del estudio- se generan vórtices que giran en el sentido contrario, apareciendo y desapareciendo al otro lado del chorro de plasma. Y creemos que estos vórtices pueden generar importantes corrientes eléctricas en el entorno cercano de la Tierra“.
Así, actuando juntos, los vórtices y los temblores espaciales consiguen producir efectos medibles en nuestro planeta. Las colas de los vórtices pueden hacer de “túneles” que inyectan partículas de plasma en la atmósfera, dando lugar a auroras polares y generando ondas de ionización que interfieren las comunicaciones por radio y los sistemas GPS.
Tirando de la superficie de los campos magnéticos, los temblores espaciales generan, por su parte, corrientes eléctricas que llegan hasta el mismísimo suelo sobre el que caminamos. Estas corrientes pueden tener graves consecuencias, llegando en casos extremos a afectar a las redes eléctricas de amplias zonas del planeta. El vídeo sobre estas líneas es una simulación informática (realizada por Joachim Birn, del Laboratorio Nacional de Los Alamos, en Nuevo México) a partir de las mediciones de los satélites Themis.
El trabajo, sin embargo, dista mucho de estar terminado. “¿Cómo de fuerte puede ser un temblor espacial? -se pregunta Sibeck- ¿Cuántos vórtices pueden estar girando a la vez alrededor de la Tierra y cómo interactúan entre ellos?”. Para conocer las respuestas, habrá que estar muy pendientes de los próximos datos que aporte Themis.



El Equipo Rápido de Emergencias y Apoyo en Tecnologías de la Información y las Telecomunicaciones (Fast IT and Telecommunications Emergency and Support Team, FITTEST), es un grupo de especialistas técnicos pertenecientes a la División de Tecnologías de la Información del
El equipo FITTEST tiene sus base en Dubai (Emiratos Árabes Unidos), cuya ubicación geográfica facilita su despliegue de emergencia en cualquier parte del mundo.
En 1998, FITTEST se convirtió en una herramienta oficial del Programa Mundial de Alimentos para responder ante las emergencias. Con el establecimiento del
Operaciones humanitarias en Afganistán e Irak.
Trabajando conjuntamente con el Cluster de Telecomunicaciones de Emergencia (ETC, Emergency Telecommunications Cluster), incluyendo a Télécoms sans Frontières, Irish Aid y Ericsson Response, FITTEST contribuyó a restablecer la conectividad en Haití.



La Delegada del Gobierno en Madrid, Amparo Valcarce, recibió el pasado 8 de julio a una delegación de la Red Radio de Emergencia -REMER- de Madrid, para agradecerles en nombre de los ciudadanos madrileños el apoyo que prestan a los servicios oficiales de Protección Civil cuando se les requiere.Amparo Valcarce ha destacado que desde la creación de la Red en 1986 han trabajado en multitud de ocasiones con la Delegación del Gobierno y muchas veces su colaboración resultó esencial para garantizar la seguridad en la Comunidad de Madrid. Sólo una sociedad segura es una sociedad libre y los poderes públicos debemos garantizar la seguridad integral. La seguridad integral abarca la protección civil, la vialidad de las redes de transporte, el suministro energético y las telecomunicaciones.
La temporada de huracanes en el Atlántico se establece anualmente entre el 1 de Junio y el 30 de Noviembre, siendo la tormenta tropical “Alex” la primera en recibir nombre este año. Como cada año, el Servicio de Radioaficionados continúa realizando su papel de recopilar y distribuir información para los servicios meteorológicos y de emergencias.
El próximo domingo 25 de junio, el grupo de Asociaciones de Protección Civil denominado
Los canales de enlace en esta red de apoyo serán, HF, VHF y otros que ONEMI indique como necesarios.
El ingeniero español José Alberto Nieto Ros ha desarrollado un nuevo modo de comunicaciones digitales en la banda de HF para radioaficionados, denominado ROS HF, que presenta una gran robustez frente a las condiciones típicas de propagación en esta banda, como la propagación multitrayecto o los desvanecimientos debidos a la variabilidad de las condiciones de propagación ionosférica.