Archive for the ‘Redes IP’ Category

La Unión Europea pone a prueba el sistema Workpad

Lunes, Julio 26th, 2010

La Unión Europea ha probado con éxito en el sur de Italia un nuevo sistema tecnológico denominado Workpad para ayudar al personal de emergencia en las labores de salvamento en caso de catástrofe y la República Checa y la región italiana de Calabria están ya considerando su posible aplicación, según informó este jueves la Comisión Europea.

A través de Workpad, un proyecto de investigación que ha recibido una financiación europea de 1,85 millones de euros, se han desarrollado aplicaciones informáticas que permiten a los equipos de emergencia coordinarse y comunicarse con rapidez y eficacia conectando decenas de bases de datos de distintas organizaciones mediante tecnología entre pares para mejorar el tiempo de respuesta y evitar la duplicación de esfuerzos.

“En caso de terremoto, incendio forestal o inundación, debemos desplegar todos los recursos de que dispongamos para salvar el mayor número de vidas posible y para prestar servicios urgentes de rescate”, señaló al respecto la comisaria responsable de la Agenda Digital, Neelie Kroes

Workpad (proyecto EU STREP FP6-2005-IST-5-034749) es una plataforma experimental para la respuesta ante crisis que adopta una aproximación descentralizada y orientada a eventos para solucionar los problemas y limitaciones de los sistemas centralizados. La flexibilidad del networking P2P es relevante cuando diferentes organizaciones deben integrarse rápidamente entre ellas, sin utilizar otros componentes centralizados como el middleware.

Fuentes:  elmundo.es, ISCRAM.

Ejercicio conjunto de DARES con el Ejército holandés

Lunes, Julio 26th, 2010

El Servicio de Emergencias de Radioaficionados de Holanda (DARES, Dutch Amateur Radio Emergency Service) participó en el ejercicio combinado “Reto Civil” con el Ejército holandés, entre los días 22 y 24 de junio de 2010. La misión de DARES fue establecer un enlace de email entre los puntos de presencia del Ejército en Vught y Budel, además de establecer una red LAN en Budel. Se crearon 6 cuentas para utilización del email táctico, una en Vught y cinco en Budel.

La estación en Vught fue operada por PA3GJM y PE1RCA, mientras que PA7RHM, PE2CVF, PE1RNT y PA0LSK estuvieron activos en Budel. Para llevar a cabo el enlace de email se utilizó el sistema Winlink. También se utilizaron gateways de packet ya existentes, gateways nuevos y gateways temporales montados expresamente para el ejercicio.

Durante el ejercicio, DARES tuvo la oportunidad de impartir tres clases magistrales, con un total de 20 participantes, en las que se explicaron y demostraron los conceptos operativos de utilización del sistema Winlink en VHF/UHF. También fue una oportunidad para chequear los nuevos módems del tipo TNC-X. Los resultados del esfuerzo de DARES se incluyeron en un informe de evaluación que será revisado próximamente por el Ejército.

Desde el punto de vista de DARES, se demostró la capacidad de proporcionar un sistema de email robusto. El sistema funcionó correctamente durante los tres días. En el último día del ejercicio, se solicitó a DARES el establecimiento de una estación móvil de Paclink en Oosterhout, cerca de Breda, tarea de la que se encargaron con éxito PE1RCA y PE1RNT.

En líneas generales, el ejercicio fue un éxito y las TNC funcionaron correctamente. El próximo mes de Septiembre DARES participará en otro ejercicio con el Ejército.

Fuente: DARES.

Próximo ejercicio del Grupo Radio Transpirenaico

Viernes, Junio 25th, 2010

El próximo domingo 25 de junio, el grupo de Asociaciones de Protección Civil denominado “GRT” (Grupo de Radio Transpirenaico), compuesto por asociaciones de radioaficionados de Puigcerdá, Francia, Andorra y Lleida,  siguiendo el acuerdo  preparado el pasado mes de noviembre en la Seu D’Urgell y presentado después en Zarauz, ha acordado realizar un  ejercicio de radio sin infraestructuras de apoyo, estableciendo enlaces desde Perpignan (Francia) hasta Cantabria, alternando comunicados por radio entre más de 60 colaboradores de ambos lados de los Pirineos en frecuencias del Servicio de Aficionados.

Los resultados de los datos transportados por radio en VHF, con la ayuda de los colaboradores, a través de toda la cadena Pirenaica procedentes de Perpignan y alternando entre poblaciones francesas y españolas, serán recogidos en Orio (Euskadi) y devueltos al origen en Perpignan para su análisis a través de la banda de HF y en este caso sin intermediario alguno.

Lugares como Figueres, Perpignan, Puigcerdá, Seo de Urgell, Valle de Arán, Andorra, Toulouse, Orio, Castrourdiales, Lleida, Pobla de Segur, Tremp y una larga lista, estarán comunicadas aplicándose un recurso alternativo de comunicaciones de emergencia.

Independientemente y para finalizar, desde un punto acordado en Cantabria, se publicaran los datos registrados por radio a través de un programa informático, hacia una red digital de comunicaciones VoIP de los colaboradores de Protección Civil denominada “Teamspeak”.

En el transcurso del ejercicio se establecerán dos puntos de control, el primero en el alto del Montsec d’Ares (Ager), que controlará la parte nordeste (Cataluña, Aragón, y Francia) y un segundo punto de control en el Monte Goramendi (Navarra), para la zona norte, que recibirá los datos del primero con supuesta cobertura hasta Cantabria.

El mapa con la ubicación de todas las estaciones está disponible en Google Maps.

Fuente: Asociación de Colaboradores de Protección Civil de Lleyda y Provincia.

EADS presenta un prototipo de terminal de radiocomunicaciones móviles TETRAPOL de alta velocidad

Martes, Junio 15th, 2010

EADS Defence & Security (DS) presentó un prototipo compacto y móvil de radiocomunicaciones protegidas TETRAPOL de alta velocidad, que pertenece a su nueva familia de redes móviles mediante protocolos IP para usos militares, a la que se le ha dado la denominación Milicor. Combina las tecnologías de TETRAPOL y la banda ancha y tiene por objeto encargarse en un área temporal de operaciones de comunicaciones de voz y datos, así como de la conexión de aplicaciones de transferencia de datos de alta velocidad. Su diseño robusto está perfectamente adaptado a las duras condiciones en las que trabajan las fuerzas y su formato compacto hace sencillo su despliegue o incorporación a los vehículos.

Las redes de radio IP móviles militares Milicor ya han sido utilizadas durante diversas operaciones de la OTAN en Kosovo y en Afganistán, por parte de fuerzas británicas, alemanas, francesas y españolas. En particular, desde el primer trimestre de 2010 está en servicio en Kabul una red expedicionaria de telecomunicaciones PTN (Projectable Telecommunication Network) con la Gendarmería francesa, en el contexto de una misión de formación de las fuerzas de Policía afganas. La burbuja temporal de radio hace posible ofrecer servicios cifrados de voz y datos a varios miles de usuarios en una superficie de 5.000 km².

Fuentes: Defensa.comEADS

Plan Estatal de Protección Civil ante el riesgo sísmico

Viernes, Abril 9th, 2010

Se acaba de publicar la Resolución de 29 de marzo de 2010, de la Subsecretaría del Ministerio del Interior, por la que se publica el Acuerdo de Consejo de Ministros de 26 de marzo de 2010, por el que se aprueba el Plan Estatal de Protección Civil ante el Riesgo Sísmico. Puede descargarse desde este enlace del BOE y creo que es de obligada lectura para todos los que estamos interesados en estos temas o simplemente para el que tenga curiosidad por conocer la organización de las telecomunicaciones de emergencia a nivel estatal en España.

Dentro del Plan Estatal se definen varios planes específicos, entre los que lógicamente figura el de telecomunicaciones:

Telecomunicaciones.–Uno de los servicios que suelen verse afectados por los terremotos es el de las telecomunicaciones basadas en soportes fijos que pueden quedar anuladas o seriamente dañadas. Esto es tanto más importante en cuanto las telecomunicaciones deben asumir un papel fundamental en la gestión de la emergencia, interrelacionando a todos los órganos que constituyen la estructura operativa prevista en el presente Plan.”

En el Anexo III del Plan se define la base de datos sobre medios y recursos movilizables ante el riesgo sísmico, que hace mención expresa a los siguientes medios de telecomunicaciones:

1.1.4.2 - Especialistas en comunicaciones.
1.1.4.3 - Especialistas en informática.
1.4.4 - Radioaficionados.
2.3.6.7 - Material de comunicaciones.
2.3.6.7.1 - Vehículos de comunicaciones de emergencia.
2.3.6.7.2 - Sistemas de restablecimiento de telefonía.
2.3.6.7.3 - Repetidores transportables sintetizados de VHF.
2.3.6.7.4 - Repetidores transportables sintetizados de UHF.
2.3.6.7.5 - Equipos transportables de comunicación via satélite.
2.3.6.7.6 -Transceptores sintetizados de VHF portátiles.
2.3.6.7.7 - Transceptores sintetizados de UHF portátiles.
2.3.6.8.1- Equipos de GPS (sistemas de posicionamiento por satélite).

En el Anexo IV (Telecomunicaciones y Sistemas de Información) del Plan se incluyen las características de los sistemas de telecomunicaciones que está previsto utilizar, aplicados fundamentalmente al caso en que la situación, por su intensidad y extensión, haya sido declarada de interés nacional por el Ministro del Interior. Por su especial interés, se reproduce aquí íntegramente:

1. Telecomunicaciones para la dirección y coordinación de las operaciones de emergencia.
1.1 Requisitos.–En las operaciones en situaciones de emergencia provocadas por un terremoto, particularmente cuando su intensidad y extensión hacen necesaria la declaración de interés nacional, se añade a la gran diversidad de organismos y entidades intervinientes, un escenario en el que las telecomunicaciones basadas en soportes fijos pueden quedar anuladas o seriamente dañadas, lo que dificultaría, si no impediría, la dirección de las operaciones.
Además, es necesario que los medios de Mando y Control presentes en la zona de la emergencia faciliten la obtención de una visión integrada de la emergencia, es decir, la síntesis de la situación en tiempo oportuno, integrando sucesos con medios de cualquier administración u organismo desplegados, con el fin de tomar decisiones.
Por todo ello, se necesita disponer de medios y procedimientos que permitan, en todo tiempo, contar con información precisa y fiable para:

  • Conocer cómo evoluciona la emergencia.
  • Identificar la disposición de los medios pertenecientes a los organismos que intervienen (Unidad Militar de Emergencias, Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, bomberos, servicios sanitarios, etc.) desplegados en la zona de emergencia.
  • Controlar la actividad de los medios externos.
  • Conocer cómo evoluciona cualquier despliegue/disposición.
  • Evaluación de la situación (daños, heridos, nuevos riesgos, etc.) en cada momento.
  • La toma de decisiones permanente y la evaluación de resultados.

Estos condicionantes y la posibilidad de carecer de medios de Mando y Control basados en instalaciones fijas, obligan a emplear sistemas desplegables de telecomunicaciones y de Mando y Control. Estos sistemas han de permitir la integración de alertas y sistemas de conducción, la dirección centralizada y la gestión de medios de forma descentralizada, por lo que han de ser adaptables, modulares y escalables en cualquier situación en Zonas de Emergencias e interoperables con los sistemas, civiles y/o militares, de los organismos implicados en la emergencia.

Por otra parte, los sistemas desplegables han de integrarse en las redes de telecomunicaciones permanentes manteniendo su capacidad de ser desplegados en Zonas de Emergencias, permitiendo la materialización de una red propia de emergencias para operaciones en los entornos desplegables (Radiocomunicaciones HF/VHF/UHF, PMR, etc.).

Por último, los sistemas de telecomunicaciones deben estar preparados para dar soporte al manejo de cantidades considerables de información y soportar comunicaciones de voz, datos, FAX, mensajería y videoconferencia.

1.2. Arquitectura de las telecomunicaciones en emergencias de interés nacional.–Sobre la base de los requisitos de dirección centralizada y la gestión de medios de forma descentralizada, se establecerá una estructura de nodos con diferentes niveles en función de su capacidad para participar en la gestión de emergencias. Un nodo es una entidad tipo Puesto de Mando con capacidad para ejercer el Mando y Control de la fuerza asignada y, normalmente, la gestión de emergencias.

En el caso de una emergencia declarada de interés nacional en la que no se puedan emplear los medios sobre infraestructura fija por haber sido dañados o inutilizados, los nodos a emplear serán los que actualmente dispone la UME y los medios de telecomunicaciones desplegables, tanto de la Administración General del Estado como de las Administraciones de las Comunidades Autónomas y otros organismos y empresas relacionados con la gestión de emergencias.

Los nodos de la UME, tanto en sus emplazamientos fijos como los que despliega en la zona de emergencia, incorporan integradores de comunicaciones que garantizan a los distintos actores intervinientes, tanto desde la zona afectada como desde instalaciones fijas, el acceso a los sistemas y redes de telecomunicaciones y sistemas de información establecidos.

Tipo I.–Este tipo de Nodo se desplegará, normalmente, para apoyar de forma puntual a los intervinientes en la zona de emergencia. Estarán asignados para garantizar las comunicaciones de las Unidades Intervinientes que están subordinadas a los Puestos de Mando Avanzados.

Asegura el enlace en todo tipo de condiciones orográficas y meteorológicas, y con disponibilidad o no de infraestructura civil, facilitando la integración limitada con sistemas de telecomunicaciones civiles y/o militares, con capacidad suficiente de movilidad, flexibilidad y captación y recepción de datos de la emergencia.

Este nodo proporciona las siguientes capacidades:

  • Telecomunicaciones vía satélite civil / militar.
  • Radiocomunicaciones (bandas HF/VHF, tierra aire, PMR, etc.).
  • Proceso de datos para albergar servicios de información, incluida la mensajería.
  • Interoperabilidad con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado (Sistema de Radio Digital de Emergencias del Estado – SIRDEE).

Tipo II.–Este tipo de Nodo se desplegará para apoyar a los Puestos de Mando, disponiendo de un Módulo de Telecomunicaciones, un Módulo de Servicios, un Módulo de Conducción y un Módulo de Seguimiento. No se desplegará en un asentamiento permanente, aunque posteriormente tratará de emplear infraestructura civil/militar ya existente desde un emplazamiento semipermanente. Este Nodo permitirá la coordinación con los organismos de la Administración General del Estado, autonómicos, provinciales y locales afectados. Tiene la capacidad de recibir alarmas, información de sistemas de conducción ajenos, así como de poder gestionar los servicios propios de un Nodo Secundario en situación desplegada.
Nodo Desplegable Tipo II Ampliado, que servirá de Puesto de Mando del Mando Operativo Integrado. Está organizado en los siguientes módulos:

Módulo de Telecomunicaciones Tipo II. Este módulo constituye el Nodo de Telecomunicaciones radio y satélite del Puesto de Mando del Mando Operativo Integrado. Dispone de las siguientes capacidades CIS:

  • Telecomunicaciones vía satélite (militar y civil).
  • Radiocomunicaciones (bandas HF/VHF/UHF, tierra aire, PMR, etc.).
  • Proceso de datos para albergar servicios de información, incluida la mensajería.
  • Videoconferencia.
  • Interoperabilidad con redes de telecomunicaciones civiles y militares (Red Básica de Área –RBA–, Red Radio de Combate –CNR–, SCTM, SIRDEE, etc.).

Módulo de Servicios Tipo II, con capacidad de proceso de datos para albergar servicios de información y mensajería, servicios de almacenamiento de datos y videoconferencia.

Módulo de Seguimiento Tipo II, que proporciona la capacidad de proceso de datos para los servicios de información, mensajería, videoconferencia, radiocomunicaciones y televisión.

Módulo de Conducción Tipo II. Alberga la Sala de Conducción Desplegable, con capacidades de proceso de datos para servicios de información, mensajería, videoconferencia, radiocomunicaciones y televisión.

Nodo Desplegable Tipo II Ampliado, de las mismas características que el anterior, que servirá de Puesto de Mando del General Jefe de la UME, como Dirección Operativa de la emergencia, en caso de que el JOC de esta Unidad no esté operativo.

2. Telecomunicaciones para la gestión del Comité Estatal de Coordinación.–El Comité Estatal de Coordinación, a través de la Dirección General de Protección Civil y Emergencias, debe estar relacionado permanentemente, mientras dura la situación de emergencia, además de con la Dirección Operativa, con los Centros de Coordinación Operativa Integrados constituidos en Comunidades Autónomas no afectadas. Tales comunicaciones, aunque no con los problemas derivados de la posible destrucción de instalaciones fijas, pueden verse dificultadas por sobrecargas de uso que es preciso prever y solventar mediante la utilización de un sistema de telecomunicaciones específico.

Con tal finalidad se dispone del Sistema integral de comunicaciones de emergencia vía satélite de la Dirección General de Protección Civil y Emergencias (RECOSAT).

Este sistema proporciona enlaces entre todas los Centros de Coordinación de las Delegaciones y Subdelegaciones del Gobierno entre sí y, con la Dirección General, posibilitando comunicaciones de voz, fax y acceso a las redes públicas de telefonía a través de la estación central de la Dirección General.

Esta Red proporciona una gran fiabilidad, puesto que todos sus elementos, excepto el segmento satelital, son propios de la Dirección General, lo que evita las «saturaciones» que se presentan en las redes convencionales cuando el acceso a ellas se realiza de forma masiva o se supera el dimensionamiento previsto por las diferentes operadoras. Asimismo resulta poco vulnerable a los terremotos por no depender de infraestructuras terrenas.

La Red está compuesta por:

  • Una estación central (HUB), en la sede de la Dirección General.
  • 57 Estaciones fijas, en Delegaciones, Subdelegaciones del Gobierno y Delegaciones Insulares en la Comunidad Autónoma de Canarias.

3. Red radio de emergencia.–La Red Radio de Emergencia (REMER) es un sistema de comunicaciones complementario de las otras redes disponibles. Está constituida mediante una organización estructurada en el ámbito territorial del Estado e integrada por los radioaficionados españoles que prestan su colaboración a los servicios de protección Civil de la Administración General del Estado al ser requeridos para ello, cuando circunstancias excepcionales lo justifiquen y una vez seguidos los protocolos de activación establecidos por la misma.

Son objetivos de la Red Radio de Emergencia:

  • Establecer un sistema de radiocomunicación en HF y VHF sobre la base de recursos privados que complemente los disponibles por la Administración General del Estado.b) Articular un mecanismo que permita a los radioaficionados colaborar con la Dirección General de Protección Civil y Emergencias, asumiendo voluntariamente los deberes que como ciudadanos les corresponde en los casos en que su actuación se haga necesaria.
  • Articular un mecanismo que permita a los radioaficionados colaborar con la Dirección General de Protección Civil y Emergencias, asumiendo voluntariamente los deberes que como ciudadanos les corresponde en los casos en que su actuación se haga necesaria.
  • Facilitar a los radioaficionados españoles, integrados en la Red, su colaboración a nivel operativo y la coordinaciónentre ellos, así como la incorporación, en caso necesario, de aquellos otros radioaficionados que no perteneciendo a la Red, sea necesario pedir su colaboración, actuando en esta situación la REMER como un sistema de encuadramiento funcional.

Fuente: Boletín Oficial del Estado, BOE-A-2010-5661.

El terremoto de las comunicaciones

Jueves, Abril 8th, 2010

Artículo de Pablo Bello, ex Subsecretario de Telecomunicaciones del Gobierno de Chile, publicado en el Observatorio de Medios FUCATEL.

No se le puede pedir a las redes comerciales, diseñadas para operar en un contexto de normalidad, que sean el soporte de las comunicaciones en una situación como la que hemos enfrentado. Sin desmedro de lo anterior, también se requiere hacer una evaluación respecto de las capacidades de las redes comerciales para enfrentar situaciones de excepción.

Inmediatamente después del terremoto Chile quedó incomunicado. Durante los segundos, minutos, horas y, en algunos casos, días siguientes al 27 de febrero se produjo una crisis en nuestros sistemas de comunicaciones. Las llamadas telefónicas no se podían cursar, las redes indicaban una permanente congestión, en muchos casos la desesperación por comunicarnos con algún familiar nos hacía insistir e insistir, hallando siempre la misma respuesta… “red ocupada”, “error en la comunicación”, “número no responde”, o simplemente, silencio.

Vecinos protestan por nuevas antenas de celulares en barrios residenciales No fue eso sin embargo lo más grave. Durante las primeras horas posteriores después de las 03:34 del sábado, en la ONEMI no había forma de saber la real dimensión de lo que había pasado y estaba pasando en el país. Nos vimos envueltos en un complejo estado de desinformación, de datos contradictorios (incluyendo las trágicamente fallidas alertas de Tsunami), carencia de reportes concretos de situación y la imposibilidad de establecer contacto con las autoridades locales en las zonas más cercanas al epicentro, hundiéndonos en lo que Clausewitz denominó “la niebla de la guerra”. En ese contexto era materialmente imposible proceder con acciones de respuesta inmediata ni menos proceder a planificar la estrategia de ayuda. Las comunicaciones de los servicios de emergencia fallaron estrepitosamente. Hay que decirlo también, lo mismo ocurrió con las comunicaciones de las Fuerzas Armadas y de Orden.

La primera conclusión de esta tragedia es algo que debió haber sido evidente: las comunicaciones de emergencia no pueden depender de los sistemas comerciales de telecomunicaciones. Es indispensable revisar por qué fallaron las redes de la ONEMI y de las FF.AA. y tomar las medidas pertinentes para que una situación como ésta no se repita jamás.

He planteado la necesidad de crear una empresa pública de carácter no comercial, dependiente del Ministerio del Interior y las Fuerzas Armadas, que tenga capacidad operativa y administre un sistema integral de comunicaciones de emergencia que sea robusto y confiable, con capacidad de desplegarse territorialmente en casos como el recién pasado. Es indispensable que dicho sistema asegure la interoperabilidad y confiabilidad de las redes propias de cada institución y que tome el control de las mismas en circunstancias calificadas para asegurar que la información fluya en forma adecuada y que la cadena de mando pueda operar, lo que es indispensable en situaciones de crisis. Como lamentablemente se ha demostrado en este caso, la sola coordinación previa entre las instituciones no es suficiente.

Las comunicaciones de los servicios de emergencia fallaron estrepitosamente y lo mismo ocurrió con las comunicaciones de las Fuerzas Armadas y de Orden. No se le puede pedir a las redes comerciales, diseñadas para operar en un contexto de normalidad, que sean el soporte de las comunicaciones en una situación como la que hemos enfrentado. Sin desmedro de lo anterior, también se requiere hacer una evaluación respecto de las capacidades de las redes comerciales para enfrentar situaciones de excepción.

Vayamos por parte. En relación a la capacidad de respuesta de las empresas una vez ocurrido el terremoto, tengo la absoluta convicción que, sin excepción, y con el apoyo del Gobierno, todas las empresas destinaron el mayor esfuerzo humano y todos los medios disponibles para lograr la más rápida recuperación de las redes y los servicios que eran técnicamente posibles.

Respecto a la prevención, hay que hacer también una distinción. Las redes y sus sistemas principales soportaron prácticamente sin daño físico el terremoto, con excepción obvia de las redes de acceso domiciliario en las zonas en las que cayeron las postaciones o en las que el mar inundó centrales y equipos, y algunos cortes menores en los tendidos de fibra óptica. Desde el punto de vista estructural, las redes de telecomunicaciones cumplieron más que adecuadamente.

¿Por qué fue entonces que no pudimos comunicarnos? El principal problema fue la congestión de las redes y la dependencia del suministro de energía eléctrica para su operación.

Respecto de lo primero, las redes de telecomunicaciones se dimensionan para los peaks de tráfico previstos en un contexto de normalidad. No se diseñan para situaciones de emergencia o para circunstancias de alta demanda (por ejemplo, año nuevo). Si así lo hicieran, las inversiones requeridas serían varias veces superiores a las actuales lo que redundaría en un mayor precio de los servicios. El símil de las carreteras es adecuado: no se hacen autopistas de 12 carriles por lado para cubrir la demanda de año nuevo, sino que para la capacidad necesaria en la mayor cantidad del tiempo.

La pregunta relevante es cuál es esa capacidad de red que consideramos razonable y por la que estamos dispuestos a pagar.

Seamos claros: la congestión en circunstancias como las vividas es inevitable.

Todos queríamos hablar al mismo tiempo y las redes no son (ni serán) capaces de procesar ese tráfico. Este no es un problema técnico sino que económico y social. Económico, porque como ya dijimos el costo de tener una red capaz de administrar tal nivel de demanda es impagable. Social, porque la expansión de la capacidad de red requiere la instalación de más antenas, lo que la ciudadanía todavía no termina de entender. Es contradictorio exigir más capacidad de red y oponerse a la instalación de antenas.

No estoy diciendo en ningún caso que las capacidades actuales para enfrentar las situaciones de congestión sean las adecuadas. Esta es una materia en la que la evaluación de la capacidad real de las redes y la comparación internacional son fundamentales.

En mi opinión, lo relevante es más que evitar la congestión resolver cómo se administra. Hay medidas que suenan razonables pero que realmente no son una solución. Por ejemplo, establecer un sistema de roaming automático en casos de emergencia muy posiblemente eleve aún más la congestión y haga más difícil la comunicación, además que desincentiva a las empresas por solucionar rápidamente el problema de servicio.

En situaciones de congestión se debe racionalizar el uso.

Algunas ideas en tal sentido: degradadar la calidad de voz para permitir más llamadas, establecer tiempos máximos de duración a las llamadas, o derechamente restringir las llamadas durante un tiempo y dejar habilitadas solamente las comunicaciones a los servicios de emergencia, caso en el que el roaming si es necesario, dejando la mensajería de texto y/o las redes de datos para uso de la ciudadanía.

En relación a la energía, el terremoto y el apagón recién pasado revelaron crudamente la dependencia de las redes de telecomunicaciones al suministro eléctrico tradicional y por tanto, demostraron su vulnerabilidad. Este es un tema que deberá ser revisado por las autoridades y la industria, con seriedad y mirada de largo plazo.

Se deberá evaluar con detención si los sistemas de respaldo energético con los que actualmente operan las redes son los adecuados. Pienso que en este ámbito se puede hacer mucho más. Se debe tener presente, sin embargo, que no es posible administrar un sistema de respaldo basado exclusivamente en grupos de generación eléctrica a petróleo para alimentar los cientos de centrales, nodos y miles de radiobases que constituyen la red. La logística de distribución de combustible para alimentar esos grupos en un contexto como el ocurrido supone un problema prácticamente insalvable, especialmente cuando se dan simultáneamente problemas de seguridad. En ese sentido, creo que la opción es usar energía solar y/u otras formas de energía de generación autónoma (p.e. eólica) para cargar las baterías de respaldo una vez que estas se agoten.

Los servicios de telecomunicaciones deben ganar en mayor autonomía del suministro eléctrico, al mismo tiempo que debe garantizarse que los sistemas de respaldo estén equitativamente dispuestos para toda la población.

Como ex-Subsecretario de Telecomunicaciones indudablemente uno quisiera que estas tareas las hubiésemos hecho antes. A pesar que hace más de un año iniciamos el trabajo de diseñar una política de protección de infraestructura crítica de información, fue poco lo que se llegó a avanzar y ciertamente hay allí importantes desafíos pendientes, para los que ofrezco sin duda mi colaboración al nuevo Subsecretario. Claramente las prioridades vistas desde hoy son distintas a las que tuvimos, como país, en su momento.

Sería populista decir que no volveremos a tener congestión en casos críticos como el vivido o que los servicios de telecomunicaciones serán inmunes a la carencia de energía o frente a otras situaciones excepcionales. Lo que no se puede repetir nunca más es que la capacidad de reacción del Estado ante una catástrofe como la pasada dependa de un celular.

Fuente: Observatorio de Medios FUCATEL (Chile).

Funcionamiento de Internet tras el terremoto de Chile

Viernes, Marzo 12th, 2010

El comportamiento de Internet tras una gran catástrofe es un tema controvertido y del que normalmente no se dispone de datos fiables, debido al celo de las compañías proveedoras de servicios (ISP) en ofrecer datos. A pesar de ser una red diseñada para resistir a una catástrofe, gracias a su elevado grado de redundancia y al establecimiento automático de rutas alternativas en casos de fallos de los equipos o cortes en los enlaces, todavía puede presentar problemas serios como el fallo de equipos críticos para el funcionamiento de la red o la saturación de los enlaces que sobreviven a la catástrofe.

En el año 2003, realicé una ponencia titulada “Internet como herramienta de comunicación para emergencias”, en el seno del Foro Euromediterráneo sobre Prevención de Catástrofes, en la que traté de explicar el funcionamiento del núcleo de la red ante una gran catástrofe. A pesar de que el núcleo de Internet está muy preparado para soportar una situación de estas características, los accesos de los usuarios normalmente son mucho más vulnerables, dificultando o impidiendo las comunicaciones en las zonas afectadas.

En el año 2007, realicé otra ponencia titulada “Técnicas de priorización del tráfico de emergencias en Internet”, dentro de las Jornadas Técnicas sobre Telecomunicaciones de Emergencia organizadas por la Escuela Nacional de Protección Civil. En esta segunda ponencia, se exponían algunas técnicas para tratar de asegurar al menos el tráfico de los organismos gestores de las emergencias, haciendo hincapié en su dificultad de implementación al depender de multitud de operadoras de Internet que deberían llegar a acuerdos.

José M. Piquer, profesor del Departamento de Ciencias de la Computación de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas de la Universidad de Chile, ha escrito un artículo sobre el comportamiento de Internet en Chile tras el terremoto del pasado 27 de febrero, en el blog “Bits, Ciencia y Sociedad”, que por su interés reproduzco aquí íntegramente.

Terremoto 2010: ¿Internet resistió bien la prueba?

Cuando ocurre una catástrofe nacional como el pasado terremoto, se sabe y espera que las líneas telefónicas colapsen y sea imposible hablar por teléfono (sea fijo o móvil) con el lugar del desastre. Esto se debe al diseño mismo del sistema telefónico, que transa la disponibilidad del servicio por la calidad garantizada de cada llamada. Ese mismo modelo fue el causante de la lenta muerte de la telefonía y el auge de Internet en su reemplazo siendo el medio de comunicación predominante: la gran gracia de Internet es no garantizar calidad de servicio y, en consecuencia, permitir no denegar nunca el servicio, por mucha congestión que haya.

El sismo de febrero puso a prueba esa hipótesis: la teoría indicaba que Internet debía ser el primer medio de comunicación en funcionar, permitiendo a los familiares encontrarse para saber unos de otros e informarse de lo que estaba ocurriendo, mucho antes que la telefonía. Y casi fue así: durante los primeros 10 minutos, y aproximadamente media hora después del terremoto, Internet, incluida la banda ancha móvil, funcionó muy bien, mientras que el sistema telefónico fue totalmente inútil. Pero algo falló: pasado un tiempo bastante breve Internet completo empezó a fallar: la banda ancha móvil no llegaba a ninguna parte, los accesos a Internet fijos dejaron de operar e incluso la conectividad internacional de Chile falló. En nuestros registros en NIC Chile, donde los servidores operaron en forma continua y con conexión permanente a nuestros proveedores, quedó claro que hubo muy bajo tráfico entre las 4.00 y las 9.00 horas, e incluso bastante bajo hasta el mediodía, siendo anormal por unas 24 horas más. Más relevante aún es que nuestros servidores de DNS secundarios de .CL en Estados Unidos, Brasil y Europa aumentaron enormemente su tráfico, reemplazando a los servidores en Chile que estaban, al parecer, inalcanzables tanto dentro de Chile como fuera. En sus respuestas oficiales, ninguno de nuestros proveedores ha expresado haber tenido fallas inexcusables y la posición oficial del país parece ser que Internet se comportó bien.

Pero en mi opinión, reprobamos el test. No hay ninguna razón valedera para que los enlaces internacionales no hayan operado bien, ni para que la conectividad nacional fallara y demorara más de 24 horas en normalizarse. Por el patrón de fallas, parece deberse a las muertes paulatinas de las UPS a medida que pasaba el tiempo y la energía eléctrica no se restablecía. La primera falla mayor ocurrió justo media hora después del sismo, hecho que hace muy improbable que haya sido un corte de fibra, lo que hubiera pasado a la misma hora del terremoto. La primera recuperación sucedió cerca del mediodía, que calza justo cuando la luz volvió al centro de Santiago. La mayoría de las historias que he escuchado son coherentes con estas fallas: incluso la ONEMI explica que no recibió la alerta de tsunami desde Estados Unidos porque su acceso a Internet murió como a los 15 minutos luego del terremoto. En casos puntuales, la conectividad funcionó bien y algunos sitios tuvieron acceso a Internet casi permanente. Pareciera que la caída generalizada de varios equipos generó una inestabilidad mayor en las rutas dejando a la mayoría del Internet nacional fuera de operación, pero manteniendo algunas islas conectadas en forma estable.

No existe ninguna razón estructural o de fondo para que Internet falle globalmente en el país por falta de energía: todos los datacenters donde operan los proveedores de Internet poseen sistemas de generación propia que debieran ser capaces de operar en forma autónoma por muchas horas (el ideal es que fueran varios días). La mayoría de estos centros funcionaron bien y resistieron el evento, de hecho, muy pocos servidores importantes se vieron afectados.

Finalmente, la primera noticia de mi familia, y la primera forma de comunicación que me funcionó, fue con mensajes de texto entre celulares ¡vergüenza para Internet!

No sé qué fue lo que realmente ocurrió. No hemos obtenido información oficial y nadie quiere aceptar lo que resulta obvio: Internet no respondió como esperábamos y la gran mayoría de los proveedores de Internet fallaron en proveernos un servicio confiable. La mayoría de los servidores estaban funcionando, la mayoría de los enlaces desde esos servidores a sus proveedores estaban activos y operando, pero hubo prácticamente cero tráfico durante casi 6 horas. Los amigos extranjeros no pudieron acceder a ningún sitio en Chile. La mayoría de los chilenos no teníamos acceso a nada. Esto no tiene ninguna excusa: la telefonía es esperable que no funcione, pero Internet debió haber respondido primero.

Esto es grave: si Internet hubiese estado operativo durante ese tiempo, hubiésemos sabido con prontitud sobre nuestros familiares, los medios de comunicación hubiesen tenido información para difundir en vez de tener que replicar casi un día entero de rumores, la ONEMI hubiese visto la alerta de tsunami de Estados Unidos y la Presidenta hubiese sabido a tiempo que ese mismo tsunami había destruido la base naval de Talcahuano. Mucha gente habría podido tomar decisiones importantes estando mejor informada y esto puede salvar vidas. La operación continua de Internet hoy es mucho más importante que la de la telefonía y, además, es mucho más factible de garantizar. En nuestro mundo moderno Internet es una pieza clave en la infraestructura crítica de un país pero la comunidad tiende a olvidarlo.

Es hora que nos sentemos entre los ingenieros de Internet, intercambiemos abiertamente los datos y analicemos cómo evitar que este desastre vuelva a ocurrir. Negar lo acontecido y simular que lo hicimos bien es la mejor receta para repetir este escándalo en un próximo desastre.

Fuente: Bits, Ciencia y Sociedad

Actividades de TSF en Chile

Domingo, Marzo 7th, 2010

El 27 de febrero de 2010, a las pocas horas del devastador terremoto que asoló Chile, la ONG Télécoms Sans Frontières (TSF) desplegó un equipo de telecomunicaciones de emergencia desde su base regional en Managua.

Las redes de telecomunicaciones sufrieron daños severos, dificultando las tareas de de coordinación e intervención para la mitigación del desastre. Afrontando esta tragedia humanitaria, la Presidenta Michelle Bachelet realizó un llamamiento a la comunidad internacional para suministrar ayuda, siendo el restablecimiento de las telecomunicaciones de máxima prioridad.

TSF se coordinó inmediatamente con las autoridades locales, incluyendo a la Defensa Civil y a la Oficina Nacional de Emergencias ONEMI, la agencia gubernamental chilena dedicada a la prevención, organización, coordinación e información relativa a desastres naturales, para establecer las prioridades en materia de telecomunicaciones y para organizar el despliegue en las zonas afectadas con la mayor rapidez posible.

Durante la noche del 1 de marzo, el equipo de TSF se desplegó en la zona litoral al suroeste de Santiago, que fue dañada severamente por el tsunami que siguió al terremoto. En coordinación con las autoridades locales en Lincanten, TSF implementó un sistema de llamadas humanitarias en Duao y en Iloca, proporcionando llamadas gratuitas de 3 minutos a los supervivientes desplazados en los casos en los que las redes de telecomunicación públicas no estaban operativas.

El 3 de marzo, TSF cambió su despliegue a la zona de Talca, capital de la región VII. Basándose en evaluaciones de las redes y en colaboración con la ONEMI, TSF comenzó con sus tareas de establecimiento de llamadas humanitarias y de instalación de centros de comunicaciones para los trabajadores de emergencias. Estos centros, destinados a los trabajadores de emergencias, dispondrán de acceso de banda ancha a Internet, comunicaciones de voz prioritarias, líneas de fax y el quipamiento necesario para el establecimiento de una oficina de campaña.

Un segundo equipo de apoyo de TSF, desplazado desde sus bases de Bangkok y Francia, se desplazará a la zona en breve.

Esta misión cuenta con el apoyo del Departamento de Ayuda Humanitaria de la Comisión Europea (ECHO).

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Fuente: Télécoms Sans Frontières

Evaluación de daños en los sistemas de telecomunicación públicos en Haití

Miércoles, Febrero 10th, 2010

En este post se realiza una breve evaluación de los daños sufridos en los sistemas de telecomunicaciones públicos de Haití tras el terremoto que asoló el país el pasado 12 de enero y del rendimiento de dichos sistemas en las horas posteriores a la tragedia. El análisis se basa en datos publicados por diversas fuentes y se centra en los siguientes sistemas: Internet, telefonía móvil, telefonía fija, accesos VSAT y redes de fibra óptica submarina.

En lo referente a Internet, de forma casi irónica el impacto ha podido considerarse menor, debido a la sencillez de la topología de la red en el país, que basa sus salidas hacia el exterior en enlaces vía satélite de banda ancha. No obstante, los enlaces finales de usuario, también conocidos por el nombre de “última milla“, si sufrieron daños y actualmente se sigue trabajando en su restauración para poder completar la conectividad. Algunos de estos enlaces de última milla se basan en la tecnología WaveLan de Lucent, con enlaces radio de hasta 20 km de distancia en la banda de 2,4 GHz.

De los cuatro proveedores de servicios de Internet (ISP) que trabajan en el país, Hainet, Access Haiti, Alpha Communications Network y Multilink, al menos los dos primeros tuvieron problemas durante las primeras horas de la catástrofe. Ha de tenerse en cuenta además que estos ISP solamente prestan sus servicios en 5 ciudades, por lo que Internet no llega a todas las zonas del país, donde el 65 % de la población vive en el medio rural.

La compañía VSAT Caribbean presta servicios vía satélite a Haití a través de su satélite IS-903 (325,5ºE), dotado con 22 transponders de 36 MHz, a terminales VSAT dotados con antenas de entre 1,8 metros y 2,4 metros de diámetro. El servicio se mantuvo activo en todo momento y sirvió de salida internacional a los proveedores de servicios de Internet.

En Haití prestan servicio varias operadoras de telefonía móvil, entre las que se encuentra el consorcio Trilogy International Partners, a través de la compañía Voilà-Comcel, con más de un millón de abonados en el país. En el primer día tras el terremoto, los equipos técnicos desplegados por la compañía verificaron que la totalidad de los edificios que alojaban sus equipos en Haití estaban intactos. Sin embargo, ese mismo día se vieron obligados a desconectar completamente la central principal de la red hasta poder asegurar su integridad con generadores y sistemas de ventilación apropiados.

La restauración de la red al 70 % tardó un día en completarse y en el 30 % restante fue necesario realizar reparaciones. Durante ese mismo segundo día tras el terremoto, los ingenieros consiguieron además restablecer la conexión internacional de la red. Debido al fuerte incremento en el tráfico de usuarios, partes de la red sufrieron congestión, impidiendo el establecimiento de llamadas.

A lo largo del tercer día se consiguió restablecer otra de las centrales y se comenzó a trabajar en la restauración de la red GPRS. Durante el cuarto día tras el terremoto, el 76 % de la red estaba operativa y se confirmó la destrucción total del 6 % de estaciones base.

Como problema logístico adicional surgió la necesidad urgente de suministrar combustible para los grupos electrógenos que alimentaban a las estaciones base. Tras el restablecimiento paulatino del servicio, la compañía suministró además 20.000 teléfonos móviles a los equipos de emergencia que trabajaban en la zona, sin ningún tipo de coste. La compañía norteamericana T-Mobile USA también suministró BTS móviles. Actualmente, el 80 % de la red de Voilà-Comcel se encuentra operativa.

Otra de las operadoras de telefonía móvil, la compañía Digicel Group, con más de dos millones de clientes en Haití, informó que el 70 % de sus estaciones base están operativas y se está trabajando en la restauración del 30 % restante. De sus tres centrales telefónicas principales, dos están completamente operativas y la tercera está dañada, aunque se están utilizando medios de contingencia a la espera de recibir equipos nuevos que permitan sustituir a los averiados. Los enlaces internacionales están activos y el roaming operativo, aunque siguen dándose casos de congestión en la red, especialmente en llamadas internacionales.

El problema de saturación o congestión en una celda de telefonía móvil se produce cuando la estación base que presta servicio tiene todos sus canales en uso, impidiendo que nuevos usuarios puedan establecer o recibir sus llamadas. Esta situación es típica en situaciones de emergencia, en las que el tráfico de usuarios se dispara, y puede verse especialmente agravada si la infraestructura de red ha sufrido daños.

Uno de los medios de comunicación principales de Haití con el resto del mundo es un cable de fibra óptica submarino, perteneciente a la red Bahamas Domestic Submarine Network, propiedad de la compañía Bahamas Telecommunication Company. Este cable, que comunica Puerto Príncipe con Matthew Town en la Isla Gran Inagua (Bahamas) desde diciembre de 2006, quedó dañado tras el terremoto y actualmente está fuera de servicio, por lo que la totalidad de las telecomunicaciones públicas internacionales del país dependen exclusivamente de los enlaces por satélite. La reparación de un cable submarino puede llevar desde pocas semanas a más de un mes, ya que requiere el desplazamiento de barcos y equipos de buzos especializados que han de localizar el trazado del cable por GPS y sumergirse para elevarlo hasta el barco, donde se realiza la reparación. Esta operación es cara, compleja y puede demorarse por condiciones meteorológicas u oceanográficas adversas.

La telefonía fija terrestre no cuenta con un número muy elevado de usuarios en el país (unos 40.000, con un ratio de 0,9 líneas telefónicas fijas por cada 100 habitantes), siendo la principal operadora la compañía gubernamental Telecommunications d’Haiti (Teleco). Como cabía esperar por la vulnerabilidad de su infraestructura a los riesgos naturales, quedó prácticamente inoperativa casi en su totalidad, según informes de los primeros equipos de emergencia internacionales desplegados en la zona.

Finalmente, indicar que Haití se adhirió el 11 de febrero de 1999 al Convenio de Tampere sobre el suministro de recursos de telecomunicaciones para la mitigación de catástrofes y las operaciones de socorro en caso de catástrofe, que facilita la circulación de equipos de telecomunicaciones a nivel internacional en casos de catástrofe, minimizando los trámites aduaneros y posibilitando de esta forma la rápida restauración de los servicios de telecomunicaciones.

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Fuentes: IEEE Spectrum - Engineers race to restore communications after Haiti quake, Trilogy International PartnersDigicel update on situation in Haiti, Telegeography - Haiti’s only direct submarine cable disrupted, but most ISPs operational, VSAT Caribbean, Jon M. PEHA - Alternative Paths to Internet Infrastructure: The Case of Haiti.

Red WiFi/VSAT de Inveneo en Haití

Viernes, Febrero 5th, 2010

La organización Inveneo ha desplegado una red de comunicaciones WiFi de larga distancia en Haití para dar soporte a las operaciones sobre el terreno de varias ONGs. La red, denominada NetHope, proporciona además acceso a Internet a través de estaciones VSAT en banda C, con un ancho de banda agregado de 5,5 Mbps en bajada y 512 kbps en subida.

La red WiFi de larga distancia ha mejorado sustancialmente la conectividad de las ONGs, algunas de las cuales ni tan siquiera disponían de comunicaciones. Otras disponían de conectividad muy limitada, del orden de 160 kbps compartidos por entre 20 y 100 usuarios, pasando con la nueva red a tasas de hasta 1,6 Mbps, que permiten incluso el establecimiento de videoconferencias de alta calidad a través de Skype.

Los enlaces WiFi desplegados operan en las bandas de 2,4 GHz y 5 GHz, es decir, tienen muy poca difracción sobre el terreno y por tanto están obligados a establecerse en condiciones de visibilidad directa (LOS, Line of Sight). Por tanto, los emplazamientos han de seleccionarse de forma muy cuidadosa, lo que obligó a los ingenieros de Inveneo a realizar un cuidadoso estudio de campo previo, determinando por GPS la posición exacta de los emplazamientos candidatos. A continuación, los emplazamientos definitivos se seleccionaron mediante un estudio de cobertura con los programas Radio Mobile y Google Earth.

Una vez seleccionados los emplazamientos, se realizó un análisis de la capacidad necesaria para prestar el servicio a los usuarios, que permite la selección de los equipos de comunicaciones adecuados a dichas necesidades. En esta fase también se analizaron otros aspectos, como los permisos de instalación y la seguridad de los emplazamientos.

La red se ha construido a base de enlaces punto a punto, sobre todo de tecnología 802.11n en la banda de 5 GHz, mucho menos saturada que la banda de 2,4 GHz, en la que se utiliza tecnología 802.11b/g. Para los radioenlaces de larga distancia se emplearon antenas Ubiquiti Rocket M5 y Rocket Dish, mientras que para los radioenlaces de corta y media distancia se usaron antenas BulletM5. Las antenas son activas y se alimentan con tecnología Power over Ethernet (PoE) desde los equipos de comunicaciones ubicados en el interior de los edificios. La gestión de la red se realiza con software de la comunidad OpenNMS.

Inveneo es una organización sin ánimo de lucro basada en San Francisco, cuya misión es el suministro de tecnologías de la información y las comunicaciones a personas necesitadas de países en vías de desarrollo. Desde su creación en 2006, Inveneo ha trabajado en unas 300 comunidades de 25 países.

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Fuente: Inveneo - How to deploy long distance WiFi in Haiti.